La gestión de color puede ser un círculo cerrado, desde la toma o adquisición de la imagen pasando por la visualización en el monitor y llegando hasta la copia impresa.
La creación de un flujo de trabajo completo empieza creando un perfil de color en la toma, por lo que debemos empezar preparando la iluminación.
Para incluir la captura en el proceso deberemos realizar un perfil de color a partir de una fotografía de una carta de color en las condiciones de luz que tenga la sesión a realizar.

