Uno de los mayores quebraderos de cabeza para un fotógrafo reside en el precio a cobrar por un trabajo. Ha de ser suficientemente rentable, como para poder vivir de esta profesión, pero suficientemente económico/competitivo, como para no perder el encargo, ni el cliente. Ni que decir tiene, que en estas fechas … es un tema, por lo menos difícil y polémico.

